DESCRIPCIÓN DE LA CAMPAÑA PROMOVIDA POR LA FAMILIA
PARA EL 15 DE AGOSTO DE 2001.


Ante la falta de resultados a todos los niveles, hemos decidido promover una nueva campaña invitando a que todos los que posean cualquier tipo de información que pueda ser de interés, se pongan en contacto con nosotros, sus familiares, de forma directa.

Para ello se han editado unos nuevos carteles en los que se mencionan los distintos mecanismos que pueden usar para localizarnos. Además del buzón de correo electrónico contenido en esta web, cualquier persona que disponga de alguna información puede hablar con su familia llamando al teléfono 659871357.

Toda la información que, por cualquier medio, se nos haga llegar y conduzca al esclarecimiento de los hechos, indudablemente será tenida en consideración por nosotros.


SITUACIÓN A 15 DE AGOSTO DEL 2001

Lo cierto es que desde el 15 de agosto del año pasado, las cosas no han cambiado en lo sustancial, básicamente seguimos como estábamos:

- El expediente vuelve a estar archivado.
- Las investigaciones policiales siguen sin dar resultados.
- Las sospechas siguen siendo las mismas.
- Los sentimientos siguen siendo los mismos.

Nos hemos pasado el año de despacho en despacho, pidiendo ayuda e intentando que la terrible desidia con la que se tratan desde las instituciones estos temas una vez pasado el tiempo, se rompiese y se produjera una nueva situación más propicia para la investigación. Solamente estábamos pidiendo, de nuevo, mantener viva la esperanza de que esto termine algún día.

Lo más terrible ha sido, que nunca como hasta ahora, se había notado esa desidia con que la administración envuelve todos sus trámites cuando ya se les ha pasado el arroz y no quieren ponerse a recuperar el tiempo perdido o desaprovechado.

Hemos tenido que ver y sentir como todo se vuelven problemas de procedimiento, de plazos, de forma … en definitiva una y mil excusas con tal de no mover un papel, de no mover un dedo. ¿Por qué? Porque todos los que no sienten en carne propia el problema han perdido el interés en su solución. Porque, para algunos, es preferible que todo se quede en el olvido a tirar hacia delante sin saber que te vas a encontrar por el camino. Porque los medios son pocos y los temas pendientes muchos y hay que "ir ocupándose de lo nuevo y dejar morir lo viejo". Porque cuando un asunto se vuelve un poco turbio, los medrosos, los cobardes, prefieren mirar hacia otro lado y echar tierra encima.

En este año hemos puesto a prueba la "humanidad" de algunos políticos, que solo se acuerdan de uno cuando les llamas todos los días a la puerta y que en cuanto pueden te despachan para que te atiendan en la puerta de enfrente. A eso que hacen, vulgarmente se le llama "quitarse el marrón de encima".

Hemos comprobado la "eficacia" de los cuerpos de seguridad del estado: unos se dedican a nuevas investigaciones porque de las viejas los aburren, otros ni siquiera piensan que tiene algo que ver con ellos. En el lugar donde vivía María José, en su ayuntamiento, en su comarca, en su comunidad no existe dentro de cualquier cuerpo de seguridad que se pregunte, una persona responsable de dirigir, coordinar y seguir los trabajos conducentes al esclarecimiento de su desaparición. ¿Será cuestión de escaqueo, pasotismos, o en realidad no deberíamos considerarlo como absoluta inoperancia, falta de responsabilidad, falta de profesionalidad o incluso incumplimiento de sus funciones y deberes?. Nos guardamos para nosotros la respuesta. A todo llegaremos.

También hemos aprendido que la justicia aparte de ser ciega y sorda, en ocasiones llega incluso a parecer estúpida. Algunos profesionales encargados, en teoría, de corregir los agravios que esta sociedad inflige a sus víctimas, poseen y hacen gala de unas "varas de medir" un poco extrañas. Pueden llegar a ver lo que no hay y llegar a obviar lo evidente con tal de que no se les pille en falta. De lo que no se han percatado es que nadie les está pidiendo que cometan una falta, lo que se les pide es que abran los ojos, que vean la realidad del asunto y que permitan que se haga justicia. En nuestras conversaciones (de pasillo, porque alguno no nos ha recibido ni en su despacho) con algunos personajes de la vida judicial lo único que hemos podido deducir es que, aparte de ser "cortos de miras" tienen un montón de complejos y prejuicios impropios de quien es responsable de diferenciar lo justo de lo injusto.

Todo esto conduce a que al tiempo transcurrido, al evidente fracaso de todos nuestros esfuerzos, se sume la frustración, la impotencia, la desolación, la rabia.

Es vergonzoso que tengamos pelearnos con todas las instituciones y administraciones que se supone deberían ser las primeras interesadas en ayudar para conseguir que todo siga adelante, y al final es todavía más vergonzoso que la respuesta que de estas obtienes es la negligencia, la falta de profesionalidad, la absoluta irresponsabilidad y la dejadez de sus más básicas funciones y cometidos.

Así nos va. Así nos ha ido durante este año.




CARTA ABIERTA: Sobre los derechos fundamentales. ¿Seguridad? ¿Igualdad?


Hace poco más de un mes nos despertamos sobresaltados con la noticia del asesinato de un abogado y su familia en Madrid. En esos días saltó la polémica sobre la seguridad de los ciudadanos y sobre la responsabilidad de los poderes públicos que, como lo demuestran los hechos, no nos garantizan esa seguridad. La sugerencia de que los particulares contratasen seguridad privada nos pareció un insulto: los que nos recomiendan eso tienen la protección que les proporcionan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, pagados por nosotros, los contribuyentes... ellos tienen lo que necesitan y que cada uno se apañe como pueda.

La Constitución, en su artículo 17, dice que "Toda persona tiene derecho a la libertad y a la seguridad..." ¿quieren decir estos políticos que el texto debería añadir "siempre que se la paguen ellos"?. Así parece ser, desgraciadamente.

En el caso de la desaparición de María José partimos de una base que, al menos a nosotros, nos parece tremendamente grave: la persona con la que, según todos los indicios y testimonios, debería encontrarse mi hermana el día 15 de agosto de 1996, fecha en la que desapareció, es la misma persona con quien, casi seis años antes, en 1990, fue vista por última vez otra persona desaparecida. Todo apunta a que estamos ante un individuo que presuntamente es responsable de dos desapariciones, igual de misteriosas; su perfil psicológico, según los profesionales a quienes consultamos, indica que puede acometer las acciones más violentas sin sentir ningún tipo de remordimiento, y por supuesto, actuar así siempre que se sienta amenazado física o emocionalmente. No hablamos ya de lo que haya podido ocurrirle a María José, hablamos de lo que puede ocurrirle a otras personas si no se toman medidas para garantizar su seguridad.

Transmitimos nuestra preocupación a policías, políticos, jueces... Todos, cuando nos escuchan, ven los informes y estudian los dos casos, coinciden con nosotros en que todo es demasiado evidente, en que este individuo probablemente haya asesinado al menos a dos personas.... Pero no hacen nada... No hay pruebas, no hay testigos, no hay cadáveres...

Nuestra última discusión fue con un juez, hace algo más de dos meses, un juez que debería haber contestado a un requerimiento de la policía para que realizase unha serie de diligencias. Como no estaba dispuesto a cumplimentar lo que le pedían, "porque no tengo garantías de un resultado positivo", no sintió ninguna necesidad de comunicar su negativa a la policía, que seguía esperando desde hacía meses. Cuando conseguimos hablar con este juez, al que creíamos desinformado de la gravedad del asunto, nos sorprende diciéndonos que lo conoce perfectamente e incluso, a nivel personal, puede estar convencido de que estamos ante un presunto asesino, pero como juez "no va a alterar su modo de actuar y molestar a ningún ciudadano". Nuestra perplejidad aún es mayor cuando le preguntamos si no se sentiría responsable de nada si se produjese un tercer caso; su respuesta: "si es que no lo hay ya..." Aún así, insiste en que su actitud de juez es la correcta, y en que los dos casos son aislados, con coincidencias pero completamente distintos e imposibles de analizar conjuntamente. A nuestra pregunta de cómo actuaría ante un asesino en serie, no responde.

Quizá no deberían sorprendernos estas actitudes cuando todos los días vemos o leemos en los medios de comunicación que una mujer fue brutalmente asesinada por un marido o compañero al que había denunciando en infinidad de ocasiones por amenazas o maltratos.

¿Es esta la protección de la que habla la Constitución? ¿Y qué hay de la igualdad? ¿Qué hubiera pasado si en vez de desaparecer mi hermana hubiera desaparecido la hermana de alguno de nuestros gobernantes ...? Cuando, en algún despacho hacemos esta misma pregunta se escandalizan y nos aseguran que todos los ciudadanos, ante una situación así, tienen la misma dedicación... ¿y quieren que nos lo creamos...? Un agente de la brigada de homicidios a tiempo parcial -reducido a la mínima expresión por la acumulación de expedientes- trabaja en nuestro caso ¿cuántos equipos, con dedicación exclusiva, buscarían a una hermana de Aznar o de Fraga? .

Un ejemplo de la colaboración de nuestras instituciones: Cuando el señor Palmou era conselleiro de Xustiza ¿cuántos años hace?, nos recibió en su despacho por encargo del presidente de la Xunta de Galicia, a quien nosotros habíamos solicitado una entrevista, y nos ofreció, como ayuda institucional, el conseguir que nos recibiera el ministro de Interior; ¡¡magnífica y magnánima ayuda!! (Por cierto, aún hoy, estamos esperando esa entrevista; evidentemente tiene asuntos de partido más importantes que resolver.) ¿Su ayuda y su actuación serían las mismas si la desaparecida fuese hermana de un compañero de partido?

Conviene recordar que mi hermana, además de su condición de ciudadana gallega ostentaba la de trabajadora de la Xunta de Galicia. Ni como representantes de los ciudadanos, ni como jefes de la empresa para la que trabajaba, hicieron ni hacen el más mínimo esfuerzo por ayudarnos a encontrar a María José.

¿Debemos darles las gracias y creernos que todos somos iguales...? ¿Ustedes qué creen?

ENLACES A NOTAS DE PRENSA PUBLICADAS EN LOS ÚLTIMOS MESES:

http://www.elcorreogallego.es/periodico/20010607/santiago/n40408.asp
http://www.elcorreogallego.es/periodico/20010607/galicia/n40358.asp
http://www.elcorreogallego.com/periodico/20010809/Santiago/N51897.asp
http://www.lavozdegalicia.com/ed_santiago/noticia.jsp?CAT=123&TEXTO=691576